Diferencias entre el español de Latinoamérica y el de España

Diferencias entre el español de Latinoamérica y el de España

DIFERENCIAS ENTRE EL ESPAÑOL DE LATINOAMÉRICA Y EL DE ESPAÑA

El español que hablamos en Latinoamérica no es exactamente igual al que se habla en España. Por ejemplo el caso de la “s, c, z”: en España hay dos sonidos /s/ y /z/ (el primero correspondiente a la grafía “s” y el segundo a las grafías “c” y “z”) que en Latinoamérica corresponden a uno solo, identificado con /s/. Este fenómeno es el llamado seseo, ya que las palabras con c y z se pronuncian de igual forma, esto también se escucha en Andalucía y en las islas Canarias.

El voseo (tratar de vos a una persona) es muy característico de Argentina, Uruguay, Centroamérica y ciertas zonas de Colombia y Venezuela. En España actualmente ya no se usa.

Uso de diminutivos: Los terminados en -illo, -ete e -ín son propios de España. Los terminados en “-ico”, se usan en las regiones de Andalucía oriental, Murcia, Valencia, Navarra y Aragón en España. En Canarias y en los países del Caribe este diminutivo se usa solo en las palabras terminadas en -te, -ta y -to.

En España se utiliza aún el “vosotros” mientras que en América ya solo se usa “ustedes” y sus respectivas formas verbales y pronominales.

Uso del futuro: En Latinoamérica se prefiere la perífrasis de futuro ir a + infinitivo, por ejemplo: Voy a ir a comprar víveres. Voy a ir a comer con mis papás. Mientras en España se usa: Yo compraré víveres. Comeré con mis papás.

En Latinoamérica se usa mucho el presente como un presente constante por ejemplo: Yo me levanto a las 6:00 todos los días desde agosto. En España se diría: Yo me he levantado todos los días a las 6:00 desde agosto.

Distinto uso de ciertos adverbios, preposiciones y conjunciones

Mientras en España se dice pasarlo bien, en Latinoamérica se dice pasarla bien.
En Latinoamérica se usa “pararse” pero esto es considerado un arcaísmo en España, donde se dice “ponerse de pie”.

En América se emplean muchos vocablos que originalmente eran marinerismos: virar por girar, dar la vuelta o doblar.

En Latinoamérica se usan más amerindismos, principalmente porque el español se enriqueció con palabras del idioma taíno, náhuatl, maya y quechua (especialmente palabras como chile, chompipe, cholojo, chancletas, champa, chimborón, etc. y también de lenguas africanas, por la aportación de la población negra esclava.

En el español latinoamericano son relativamente más frecuentes los préstamos directos del inglés, sin traducirlos ni adaptar la grafía a la pronunciación en español: entre estos términos se encuentran: “look” en lugar de “imagen” o “aspecto”, “sale” en lugar de oferta, tablet en lugar de tableta, cel, chat, messenger, y los respectivos verbos.

En España se usan los galicismos, por ejemplo se usa a veces la palabra “souvenir” mientras que en gran parte de Latinoamérica solo se usa “recuerdo”. La excepción es la Argentina y Paraguay, en donde los galicismos son muy frecuentes y en algunos casos escritos como en francés, al contrario del español europeo. Por ejemplo en Latinoamérica uno escribe “garage” (pronunciándolo “garash”) y no “garaje” como en España (el diccionario de la RAE solo admite “garaje”), la palabra súeter por sweater, basquetbol por baloncesto etc.

Aunque las diferencias de pronunciación sean a veces muy marcadas es el mismo Idioma Español que se habla en la mayor parte de Latinoamérica y en España. Un ciudadano español puede mantener una conversación muy fluida y entendible con un latinoamericano y viceversa. Esto nos muestra que el idioma aunque en algunas regiones se pronuncia diferente, en general tiene las mismas bases y es por ello que más de 470 millones de personas alrededor del mundo se pueden comunicar entre sí.

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